Bienvenidos a la comarca de Liébana, en los Picos de Europa

El valle de Liébana es un destino de moda desde la edad media. Y muchas son las razones que hicieron lo fuera, lo sea y siga siéndolo. Año tras año miles de personas de todo el mundo peregrinan hasta el valle de Liébana, por su cultura, gastronomía, naturaleza e historia.

El Valle de Liébana esta formado por siete valles (Valdebaró, Valle de Sobra, Valle de Bedoya, Valdeaniezo, Valderrodías, Valdeprado y el Valle de Cereceda), su capital económica es la Villa medieval de Potes. La villa de Potes está situada en la confluencia de cuatro valles además de desembocar en ella el río Quiviesa en el río Deva nacido este último en altitudes de los Picos de Europa.

Liébana se ubica en la frontera con Asturias, en el centro del Parque Nacional de los Picos de Europa. El altísimo valor de nuestra riqueza ecológica, es perpetuada parcialmente por los usos tradicionales de los escasos 5.000 habitantes que lo habitan. El valle de Liébana aporta al Parque Nacional de los Picos de Europa 15.381 hectáreas, incluyendo parte del territorio de los municipios de Camaleño y Cillorigo de Liébana, y la totalidad del municipio de Tresviso.

La actividad es muy intensa y variada, se centra principalmente en la producción de productos agroalimentarios tradicionales de gran calidad: orujo, queso, miel, mermeladas, embutidos, vino, etc.

Nuestro Valle de Liébana es un destino turístico, está en plena naturaleza y cuenta con el Teleférico de Fuente Dé que da acceso directo a los Picos de Europa y a sus múltiples actividades: trecking, escalada, raquetas, ski de travesía, senderismo, ciclismo, hípica, parapente, vías erratas, puentes tibetanos, paintball, mushing y muchas otras fantásticas ofertas gastronómicas, culturales, religiosas e históricas.


Naturaleza del Valle de Liébana

La singularidad geográfica del Valle de Liébana ha dado lugar a situaciones climáticas particulares. Liébana no comparte el clima atlántico propio de su ubicación en la cornisa Cantábrica, pues los picos que la encierran cortan la pluviosidad procedente del mar. El resultado es un clima más seco, que ha permitido la génesis de una gran diversidad de ecosistemas y especies de flora y fauna únicos. Destaca sobre todo su riqueza y variedad forestal. Nos encontraremos con vegetación de tipo mediterráneo en las zonas más bajas: encinares, alcornocales y algunos madroños. Las zonas de altitud media ofrecen un impresionante espectáculo, sobre todo en otoño, de bosques caducifolios: densos hayedos, salpicados de acebos, abedules y serbales; robledales, castañares…

En las zonas altas abundan los pastizales y el roquedo de alta montaña. Este mosaico de hábitats es el hogar de numerosas y valiosas especies animales. Grandes mamíferos habitan bosques y praderías de altura: el oso pardo, el jabalí, el venado, el corzo, el rebeco, el zorro e incluso el lobo Ibérico vive por estas tierras.

También es notable la diversidad de nuestra avifauna. Destaca la única presencia del urogallo en Cantabria; rapaces como buitres leonados, alimoches, águilas calzada y culebrera, el halcón peregrino, el águila real o el aguilucho pálido. Los ríos y sus riveras ofrecen, finalmente, una buena representación de especies amenazadas como salmones, truchas o nutrias.

Aquí te dejamos un fantástico blog de Eduardo Gómez de León, donde recoge toda la fauna de los Picos de Europa. ¡Gracias!
https://apuntesdemontana.wordpress.com/2014/05/28/fauna-de-los-picos-de-...


Historia del Valle de Liébana

Liébana llegó a ser, en la Edad Media, uno de los lugares más importantes de España. Liébana cuenta con una enorme riqueza cultural.

En el año 771 tras la invasión musulmana, los cristianos que defendían el estado hispano-visigodo se replegaron hacia estas montañas. Un año más tarde, en la exitosa batalla de Covadonga, año 772 en montes cercanos al pueblo de Cosgaya. Hazaña que inicio la reconquista de España.

El rey Don Pelayo en esta comarca constituyó el reino asturiano, organizó el territorio del Valle de Liébana, pobló de cristianos y monjes la comarca, construyendo ermitas y fundando monasterios como el de Santo Toribio de Liébana. Hoy podemos apreciar una estatua en honor al rey Don Pelayo en el pueblo de Cosgaya, en Camaleño.

Con la invasión musulmana de la península Ibérica personajes ilustres, intelectuales activos, en su mayoría religiosos, se fueron refugiando más al norte, al abrigo de las montañas de los Picos de Europa. En Liébana llegaron a existir más de una veintena de monasterios entre los siglos VIII, IX y X.

El principal de estos monasterios fue el Monasterio de San Martín de Turieno, conocido en la actualidad como Monasterio de Santo Toribio de Liébana. Y junto a él lugares tan importantes como la Iglesia Mozárabe de Santa María de Lebeña y la Iglesia Románica Santa María la Real de Piasca.

Liébana está marcada por su ilustre personaje el Obispo Toribio de Astorga, al volver de Jerusalén trajo varios objetos entre los que se encontraba un trozo de la Cruz de Cristo. Este trozo es el que ahora se conserva en el Monasterio, el que se conoce como Lignum Crucis , considerado por la Iglesia como el trozo más grande que se conserva de la cruz de Cristo y el que hizo que en 1512 se le otorgara a Liébana el status de Año Jubilar.

Tras su muerte se protegieron sus restos en este monasterio, en plena invasión musulmana este lugar empezó a generar una fama de sitio milagroso, donde se que se daban curaciones, sobre todo mentales.

El Lignum Crucis, junto a las peregrinaciones para venerar los restos del Santo Toribio de Astorga, hicieron del Valle de Liébana uno de los destino de moda más transitados a finales de la Edad Media.

Sin duda otro personaje ilustre es el Beato de Liébana, Beato de Liébana. Autor de los Comentarios del Apocalipsis, libro más conocido como Beato, un éxito de ventas de la edad media. Al Beato de Liébana se le considera el primer ideólogo de la reconquista española, el primero que habla de España como Estado. Se duda sea el autor de “O Dei Verbum”.

Alfonso I Rey, nació en Lebanes a principios del siglo VIII, siendo su padre el Duque Pedro.

Otro ilustre personaje del Valle de Liébana condecorado en 1966 con la Gran Cruz Laureada de San Fernando. Fue Teodoro Palacios Cueto, conocido por “El Capitán Palacios” pese a sus posteriores ascensos. Participó en la Guerra civil española como alférez provisional, permaneciendo en el Ejército con la graduación luego de teniente y sirviendo en la División Azul ya con el empleo de capitán. Su unidad se enfrento causando 9.000 bajas a tres divisiones (33.000 soldados), en la batalla de Krasny Bor (10 de febrero de 1943).

Jesús de Monasterio y Agüeros (Potes, Cantabria, 21 de marzo de 1836 - Casar de Periedo, Cantabria, 28 de septiembre de 1903) fue un violinista y compositor español.

José Bejes (1729-1785), pintor barroco establecido en Logroño, Isidoro Pérez de Celís (1753-1827), obispo de Segovia, Eduardo Jusué, historiador o Eusebio Bustamante de Miguel (1911-1982), fotógrafo y aficionado al montañismo, participó en la primera expedición cántabra al Naranjo de Bulnes en 1935.

Concepción Arenal Ponte, fue una importante escritora española realista, su obra denuncia la situación de las cárceles de hombres y mujeres, la miseria en las casas de salud o la mendicidad. Destacan especialmente sus escritos en defensa de los derechos de las mujeres


La gastronomía del Valle de Liébana

Liébana ofrece productos suculentos y elaboraciones sencillas pero potentes, una gastronomía de alta montaña en la que podemos destacar la gran calidad de sus carnes, quesos y mieles con denominación de origen protegida, vinos, orujos, embutidos, legumbres, fruta y mermeladas. Su cocido lebaniego es reconocido y apreciado por todo visitante. El Canonigo es un referente en las cartas de postres de los restaurantes del valle.

Valle de Liébana, Picos de Europa